viernes, 30 de septiembre de 2016

Nightshades, de Melissa F. Olson


Antes de hacerme con Nightshades, de Melissa F. Olson, leí algunas sinopsis y blurbs (algo inusual), y me sorprende la definición de la obra: paranormal thriller, o gritty urban fantasy. Es decir, un thriller paranormal o fantasía urbana sucia u oscura. Esto me animó a pedir el libro. Lo que yo no sabía es que implicaba vampiros. Nadie me avisó de los vampiros y a mí los vampiros no me atraen. En cualquier caso, Nightshades es una novela que mezcla vampiros y FBI, una novela donde estas criaturas mitológicas existen, algo conocido por todo el mundo. El FBI por lo tanto ha creado una división especial, dedicada en exclusiva a tratar con las amenazas que suponen estos bichos chupasangre. Además tienen como tarea complementaria recoger información sobre los mismos para aprender sobre ellos y mejorar las defensas contra ellos. Esta división de FBI se llama Bureau of Preternatural Investigations y está distribuida por diferentes lugares de EEUU. Nightshades se centra en la división de la BPI de Chicago donde suceden una serie de secuestros y varios miembros de la división han sido atacados por vampiros. Por esta razón la división de Chicago está en el punto de mira y Alex Mckenna se convierte en el líder de esta división, reclutando a un buen equipo y ocupándose del tema de los vampiros.

La narrativa tiene una atmósfera que me ha recordado a obras como True Detective. Oscura, repleta de mitología. Y a la vez tiene lo mejor de la novela negra. Policías amargados, tramas oscuras como el alma humana, espejos donde los personajes reflejan lo peor de sí mismos. Pero en ningún momento olvida cierto punto de acción, de thriller, incluso de aventuras. La novela tiene un toque de misterio que no me esperaba y que reconozco me ha enganchado mucho. Además los personajes están muy trabajados, son profundos, tienen aspectos que enganchan al lector, y es, para mi sorpresa, fácil empatizar con ellos. Es una lectura intensa, una lectura apasionante (creo que es la primera vez que uso esta palabra), pero que se me ha quedado en un quiero y no puedo, en un "podría haber sido más" que me ha dejado un amargo sabor de boca que no he podido evitar. No me entendáis mal, la novela es muy, muy buena. Además deja el final abierto para una segunda (o más) novela(s). Lo tiene todo, buenos personajes, buen ritmo, buena trama, imaginación... Pero no he acabado de conectar. Quizá haya sido algo muy mío, ese yo que no me deja disfrutar tranquilo de las novelas con vampiros. Quién sabe. En cualquier caso, tengo que empezar a montar el altar para rezar al que decidió inaugurar estas publicaciones breves en Tor.com, porque son maravillas. Fantasía urbana a la Dresden, ambientación oscura, y estilo de novela negra. 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La tierra que pisamos, de Jesús Carrasco


Intemperie me pareció una novela sorprendente, decente, bien escrita y que bebía de una tradición española que quedaba reflejada tanto en la trama como en el estilo. Pero con La tierra que pisamos en las páginas que he leídome he encontrado con una novela pobre, que no sabe qué quiere ser, y que contiene una narrativa mucho más mediocre que su predecesora. Desde luego puedo imaginar que la publicidad que obtuvo Jesús Carrasco antes y después de publicar su primera obra, han generado unas expectativas tanto en el público y la crítica como en él como escritor. El caso es que siempre que me siento a redactar unas notas sobre una lectura que no me ha gustado, conlleva consecuencias negativas, y en general suele ser gente molesta por el texto, pero mi experiencia con esta novela no me permite escribir algo positivo. Quiero dejar tan solo unos apuntes, no me apetece perder demasiado tiempo con este libro, suficiente le he dedicado ya leyendo sus páginas. Jesús Carrasco abusa de un error que considero de base para un escritor, corrector, traductor, y en general cualquiera que se dedique a las letras. Los adverbios terminados en -mente. El propio Stephen King decía que si un escritor necesita tirar de estos adverbios es porque su construcción narrativa es pobre. Por lo que es un mal escritor. Él trataba de no poner ni uno solo de estos adverbios. Parece que Jesús Carrasco se ha emperrado en llevarle la contraria a Stephen King. Cito:

"He permanecido tumbada, con la mirada detenida en las vigas de haya que sustentan el techo, apretando fuertemente las sábanas en busca de una firmeza que el lino, tan sutil, me ha negado"
¿Lo veis, no? Además de un par de comas un poco opcionales, este fragmento empieza en la cuarta línea de la primera página de la novela y ya tenemos un fuertemente que se podría sustituir por un "con fuerza" (por poner un ejemplo) y dejar el texto más limpio. En las siguientes tres páginas hay bastantes más de estos ejemplos, como preferiblemente, someramente, repentinamente... Y todo esto en el primer capítulo.

Mi ejemplar de la biblioteca de Copenhague.

Me gusta la temática que intenta recuperar esos escenarios y temas de Miguel Delibes, con un aire a pobreza, a campo, a trabajo, y a sudor. Pero creo que en esta obra el autor no se cree a si mismo, tira más por el artificio que por una base sólida. Prefiere decorar el texto con palabras y estructuras que no funcionan, antes de dar prioridad a una estructura que funcione y a una narrativa que sea leíble. Me sorprende que la crítica alabe a un libro que no se entiende a sí mismo, un libro hasta donde he leído, confuso, borroso, que da bandazos de un tema a otro. Jesús Carrasco es de los pocos autores realistas que me interesan, pero La tierra que pisamos es, hasta donde he leído, una novela fallida que no se aguanta por ningún lado. Veremos la siguiente.

Visitando librerías de Copenhague

Lo dicho en el título. Un vídeo que hace meses que llevo editando y que me apetecía muchísimo subir. ¡Disfrutad del tour virtual!

lunes, 26 de septiembre de 2016

Trilogía Lyonesse, de Jack Vance [Reseña y fotoreseña]


Hace unas pocas semanas, la editorial Gigamesh reeditó 4 novelas de Jack Vance. Lámpara de noche, una novela de ciencia ficción, y la trilogía completa de Lyonesse. Esta trilogía me hace especial ilusión por dos razones: la primera es el estuche donde viene la trilogía completa, un "objeto" que hará las delicias de los coleccionistas. Además es una trilogía de fantasía a la cual le tengo mucho cariño y que ya reseñé en su momento en el blog, por aquí os dejo enlace a El jardín de Suldrun. La trilogía se compone de la mencionada El jardín de Suldrun, La Perla Verde y Madouc. La trilogía se ambientan en las Islas Elder, situadas al norte del mar Cantábrico, cerca de Inglaterra. Estas islas hoy en día ya no existen por una inundación. En las Islas Elder existe la magia de inspiración Celta, así como una fantasía más cercana al cuento de hadas de Robert Holdstock, que a la fantasía de Tolkien. La edición de Gigamesh es un estuche con esta trilogía completa en edición Ominum, es decir, formato libro, pero sin ser letra diminuta, a un precio de 24€. Sí, 23€ por tres libros. 

Me apetecía traeros una fotoreseña como las de antaño, ahora que estoy más a tope con el canal de Youtube. Por desgracia yo no tengo la trilogía en Dinamarca, sino que la tiene en su poder mi hermana, por lo que me ha hecho unas fotos estupendas que os dejo por aquí. Además os quiero hacer una mini reseña de cada volumen para que sepáis qué tipo de lectura es Lyonesse. 





Aquí tres imágenes del estuche con las tres impresionantes cubierta sque hizo Corominas en su día. Una de mis preferidas junto a la de Robert Holdstock y alguna que otra de Canción de Hielo y Fuego. Lo cierto es que tener estos tres volúmenes en un estuche es un sueño húmedo de cualquier coleccionista.


El jardín de Suldrun (1983) es la primera novela de la trilogía de Lyonesse. Ambientada en las Islas Elder, en el golfo de Vizcaya, es decir, en el mar Cantábrico. Casmir, el rey de Lyonesse, está conspirando contra los reinos vecinos, pero todo se empezará a complicar por culpa (o gracias) a su hija, la princesa Suldrun, una chica tozuda, que no cumple los estándares supuestos para una princesa y que se empeña en llevar la contrario de aquello que no considera correcto. Vance es un narrador minucioso que gusta de recrearse en detalles. Además no se corta a la hora de representar escenas violentas, que, aunque las narra con gran naturalidad, no dejan de ser chocantes. Por otro lado este primer volumen tiene una atmósfera muy cercana a la ya mencionada novela de Bosque Mitago, de Holdstock, o a novelas artúricas de fantasía de los años 80. Por suerte no recuerda demasiado a una partida de rol, a diferencia de otras obras, sino que es más una reconstrucción de un mundo fantástico, su cultura, sus leyes, su política, y su día a día. Este primer tomo parece más juvenil que el resto de la trilogía, quizá porque nuestra protagonista, Suldrun, es todavia una adolescente (o ni eso), revelde, en plena búsqueda de su personalidad. Vance no abruma con elementos de su mundo, sino que los va introduciendo lentamente. Por ello la magia, o los chamanes (por citar dos), no entran hasta que la novela ha avanzado y nos hemos situado. Es un tipo de novela de fantasía que recuerda a las novelas de Robin Hobb, narrativa cuidadísima, mundo que evoluciona, vive y se va formando lentamente, y personajes entrañables con los que nos vamos a pasar horas. Os dejo con la reseña completa.



La perla verde (1985) es el segundo volumen en la trilogía de Lyonesse. En este volumen la narración se centra casi exclusivamente en el Rey Aillas y como trata por todos los medios de mantener la paz en las Islas Elder, contrarrestando los intentos de Casmir y el Mago Timorello. De nuevo volvemos a vivir viajes épicos, intrigas palaciegas, grandes batallas entre reinos, y algo nuevo, viajes a otras dimensiones. Además hay un misterio central en la obra y esa "Perla verde". Esta segunda novela mejora muchos elementos de la primera. Para empezar no adolece de un ritmo más lento para introducirnos a un mundo nuevo, ya estamos familiarizados con los personajes, además de que tiene mucha más acción que el primero. La perla verde comienza donde termina El jardín de Suldrun. Esta novela tiene una vertiente mucho más de aventuras que su predecesora, lo que ayuda a que el ritmo de lectura sea mucho más frenético. Además las cosas empiezan a ponerse bastante feas y el lector, que ya empatiza con los personajes, está inmerso en una "liada parda" considerable. Por otro lado, la novela adolece del hecho de que Vance se olvide del resto de protagonistas para centrarse más en este otro personaje. Además el ritmo narrativo tiene un par de saltos un poco extraños, con capítulos que podríamos calificar de "relleno". En cualquier caso, es una novela de atmósfera, con aventuras, batallas, acción, y todo lo que una buena novela de fantasía necesita.



Madouc (1989), tercer libro de la trilogía y el final de nuestro viaje. Novela que recoge el nombre de la niña Madouc, que es la hija de una hada, intercambiada por el joven Dhrun y que termina siendo princesa de Lyonesse. Vance hace algo titánico, cierra todos los los hilos de las novelas anteriores para terminar el que para mí es el libro más entretenido y divertido de toda la trilogía, es decir, las intrigas de Casmir, los acontecimientos de las Islas Elder, las batallas de magia que en este libro cobran dimensiones bastantes épicas, y más. Como lector, me preocupaba que Vance no fuera a ser capaz de cerrar todas las tramas, pero ha demostrado ser un autor con tablas, al no forzar demasiado los argumentos y darles un final merecido. La estructura de esta novela difiere totalmente de las dos anteriores, dándole un aire más independiente de la trilogía. Madouc apenas aparece en las dos novelas anteriores, siendo aquí protagonista. Por otro lado este libro retoma una narrativa más lenta, más pausada, algo que la novela necesita para resolver sin prisa ciertos nudos narrativos. En definitiva, una mezcla experimental en cuanto a estilo narrativo y temas muy curiosa y que seguro que choca en el sentido positivo a más de un lector.





Para concluir esta reseña-fotoreseña decir que la trilogía de Lyonesse es una obra que pide al lector una lectura pausada, con calma, de inmersión. La atmósfera ochentera de fantasía post-tolkeniana es algo que personalmente me atrae sobremanera, pero que hoy en día, abocados como estamos a la fantasía grimdark, a autores como Sanderson o Sapkwoski, es posible que no sea del agrado de todos los lectores. Creo que es un tipo de literatura que pide amor por los clásicos (y eso que es tan solo de los años ochenta), que pide amor por mundos fantásticos con historias clásicas de princesas, del bien y del mal, de reinos enfrentados. La trilogía de Lyonesse es una estupenda lectura para volver a esa fantasía repleta de mitos y leyendas. Un Jack Vance desatado y de mis preferidas del género fantástico.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Tan poca vida (A little life), de Hanya Yanagihara



Voy a tratar de ser lo más breve posible. Porque me interesa exponer mis ideas con claridad, y por llevarle la contraria a esta novela que precisamente hace todo lo contrario. A veces tengo la sensación de que leo un libro completamente distinto a otra gente. Tan poca vida de Hanya Yanagihara (Lumen, 2016) es el nuevo boom de esta reentre. Un libro que viene con premios bajo el brazo y con una crítica prácticamente positiva en todos lados. Yo, por lo menos, no he visto ni una sola crítica negativa. Esto afecta a las expectativas del libro. Sumando esto a que vi a la autora en el festival de literatura del museo Louisiana, en Humblebaek y me pareció interesante y una autora con las cosas claras y la cabeza bien amueblada. El caso es que lo que me he encontrado ha sido algo confuso y poco trabajado.

En Tan poca vida asistimos a la vida y relación de cuatro amigos en Nueva York. Nada más. Me interesaba sobre todo ver como Yanagihara desarrollaba la personalidad de los personajes, y cómo presentaba a cuatro hombres oscuros, fracasados, pero que a pesar de todo mantienen eso tan preciado llamado amistad. El caso es que el libro tiene 1.040 páginas. Y me parece una exageración tremenda en cuanto a longitud para el tipo de historia que nos cuenta la autora. Esto ha derivado en algo irremediable, me he aburrido. Y cuando un libro me aburre, me cuesta muchísimo recuperarlo. Este año ya van dos novelas largas, ganadoras de premios,  con gran crítica que me aburren. Tan poca vida está bien escrito, es una novela con grandes personajes, pero no me ha resultado interesante. Si esto es culpa o no del libro, no lo sé, aunque yo diría que es una percepción personal como lector.

Hay fragmentos cautivadores, eso es cierto. Un 20% del libro, aproximadamente, es muy, muy bueno. La prosa es buena, el ritmo es bueno, y en general avanza bien. Pero la autora parece dar vueltas una y otra vez sobre lo mismo, otorgando una cantidad enorme de detalles e información que no aportan nada. La experiencia con este libro ha sido curiosa, y sé que estoy en minoría, pues en general está gustando, y va a gustar, y preveo un aluvión de reseñas y críticas positivas. Por eso creo que es un libro interesante para crear debate literario.  La edición de Tan poca vida de Lumen es una pasada, como nos tiene acostumbrados este sello de Penguin Random House. Me ha gustado mucho la traducción de Aurora Echevarría, a la que admiro, porque no debe haber sido fácil traducir estas 1.000 páginas. Hanya Yanagihara es una autora con talento, con cosas a contar, y con buena mano para la escritura. Espero que a partir de Tan poca vida se ponga a escribir algo con contenido, algo que realmente quiera expresar. La popularidad ya la ha conseguido, con una campaña de márketing brutal. Yo, por mi parte, espero su novela. Una novela que realmente me haga vibrar, que es lo que esperaba precisamente de esta lectura.

Nota: esta reseña está dentro de la iniciativa #LeoAutorasFantásticas y #LeoAutorasOct

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Vigil, de Angela Slatter


Angela Slatter es una autora de cuentos, de relatos cortos, en su mayoría. Desde hace unos años ha ido ampliando sus textos, como podemos ver en varias novellas publicadas en editoriales como Of Sorrow and Such, en Tor.com, o en antologías varias. Vigil (Jo Feltcher Books), es su primera novela (de unas 350pgs), y forma parte de una trilogía titulada “Verity Fassbinder”. Aprovecho para remitiros al número #4 de la revista digital Supersonic, donde dediqué un artículo a la autora, además de una reveladora entrevista.

Vigil es una novela que podríamos encajonar dentro del subgénero de la fantasía urbana. Pero encajonar nunca me ha gustado (a pesar de que salga una chica alada en la portada y tenga reminiscencias de “otra novela de ángeles urbanos más”). Vigil, aunque suene a frase ultra manida, ofrece algo diferente y algo que no se suele encontrar en las novelas de fantasía urbana corrientes: originalidad y buena narrativa. Si algo he destacado siempre de Angela Slatter, es su increíble habilidad narradora. Juegos de palabras, construcción de imágenes sin recurrir a treinta mil adjetivos o repeticiones (algo muy común en inglés). Vigil es una novela de fantasía oscura con estructura de thriller ambientada en Brisbane, Australia. El mundo de Vigil lo habitan los Weyrds y los Normals, los cuales tratan de coexistir bajo las normas de Bela, Verity, y DI Rhoda McIntyre. El caso es que algo interrumpe una aparente calma, un misterio, que los protagonistas deben resolver.

Verity Fassbinder es la protagonista de esta novela (y podemos deducir que de la trilogía entera). Es un personaje peculiar, sardónico, y muy carismático. La personalidad de Verity es quizá de los puntos más fuertes de libro, demostrando que Angela sabe construir personajes repletos de claroscuros y con una moral indefinida. Sumado a esto, Verity no es un personaje especialmente complicado de entender. Creo que es fácil empatizar con ella, pues se podría decir que es “simple”. Con esto quiero dar a entender que su personalidad está tan bien definida, que no cuesta trabajo entenderla, por lo que leer la novela se hace más agradable. El resto de personajes de la novela están igual de bien construidos, con sus diferentes facetas y claroscuros. En conjunto, el fuerte de la novela, además de la narrativa, lo forman los personajes.

Pero eso no es todo lo positivo de la obra. El worldbuilding, como he comentado, se centra en Brisbane, ciudad real, la cual se imbuye de toda esta fantasía. Estamos acostumbrados a ver ciudades norteamericanas, o Londres, inundados de magia. ¿Pero qué ocurre con el resto del mundo? Así como ya hacía Sergio Morán con su El dios asesinado en el servicio de caballeros (Fantascy, 2016), con Barcelona, Angela Slatter lo hace con esta ciudad australiana. Creo que lo bien que la autora conoce el lugar le da una profundidad muy interesante a la ambientación, creando una atmósfera muy interesante.

Pero no es oro todo lo que reluce. La novela de Angela Slatter tiene una carencia a la cual no le veo solución. La autora es una verdadera maestra en escribir cuentos, y eso ha perjudicado la novela. El estilo es denso, cargado de información, con una narrativa que requiere gran atención y que cuesta desenvolver. Esto, para un relato, es perfecto, pero para una novela, supuestamente thriller, hace que sea un suplicio leer ciertos fragmentos. Aún así, si te gustan los retos, el lenguaje que pueda parecer recargado, tremendamente lírico, y en definitiva, un estilo cuidadísimo, Vigil es tu novela.

Para finalizar, mencionar que la trama me ha parecido original, y muy inteligente. Angela Slatter no es precisamente una maestra del estilo vertiginoso del thriller, pero sí de la ambientación. De la intriga. Del misterio. De todas formas, creo que la trama de Vigil engancha, sorprende y muchas veces coge desprevenido al lector. Quizá me han descolocado algunas referencias a la cultura australiana, pero que una vez debidamente investigadas, proporcionan más jugo al relato. En definitiva, Vigil es una novela muy interesante, con carencias, pero cuyos puntos positivos destacan e inclinan la balanza. Desde luego, Angela Slatter es una autora que pisa fuerte, cuya narrativa es de esas fácilmente identificables en un texto.

Nota: esta reseña está dentro de la iniciativa #LeoAutorasFantásticas y #LeoAutorasOct

martes, 13 de septiembre de 2016

Destellos de luna. Pioneros de la ciencia ficción japonesa, de Daniel Aguilar



La ciencia ficción japonesa parece que vive de unos cuantos tropos. Algunos clichés vistosos como monstruos enormes, grandes robots o desarrollo de tecnologías bélicas que en muchas ocasiones van de la mano con diferentes tipos de poderes psíquicos o fuerzas paranormales. Muchos hemos crecido con Mazinger Z y Doraemon, dos tipos diferentes de robots, pero robots al fin y al cabo. En Destellos de luna. Pioneros de la ciencia ficción japonesa, Daniel Aguilar hace un repaso exhaustivo y minucioso de los origines de la ciencia ficción nipona hasta mediados de los años 60 del siglo pasado. Daniel revisa la literatura, el cine y el manga, los tres pilares en los que se sustenta este género. El ensayo, de unas 400 páginas, lo ha publicado la editorial asturiana, Satori. La edición cuenta con una cantidad enorme de material gráfico, así como la propia calidad de edición a la que nos tiene acostumbrados Satori.
Es sencillo situarse en el contexto histórico debido a las referencias históricas y al tipo de discurso de Daniel Aguilar, saltando de autor en autor, comentando la época histórica y qué autores occidentales eran influencia en ese momento. El libro está dividido en cinco partes diferenciadas, con una introducción que resuelve de un plumazo el nacimiento del fantástico y la ciencia ficción en Japón, desde los primeros mitos nipones en la literatura hasta las primeras obras que iban surgiendo con modestia. La siguiente sección habla sobre la especulación bélica de lo extraño, la amenaza extranjera que se cierne sobre el país, es decir, Occidente. Hay que pensar que el colonialismo japonés, con las guerras sino-japonesas estaba en pleno apogeo. Hay un capítulo dedicado por entero a la figura de Jizzo Unno, además de varias de sus obras traducidas por primera vez al castellano y que son casi inéditas incluso en japonés. La segunda Guerra Mundial deja mella en Japón, Godzilla, el terror nuclear, se cierne sobre el país en forma de monstruo gigantesco, y la ciencia ficción especula y se adapta a ello, tanto de forma bélica como filosófica. Japón ha perdido, pero las nuevas generaciones de japoneses todavía pueden defender el país. La tecnología maravillosa y mágica acude para socorrer a Japón.


martes, 6 de septiembre de 2016

Cold-Forged Flame, de Marie Brennan


Imaginad que os despertáis rodeados de gente que os observa con hostilidad, con reverencia, y con temor. No recordáis nada, ni quién sois, ni cómo habéis llegado allí, ni de dónde venís. Pero sí que hay ciertas acciones o pensamientos que fluyen solos. La confusión es enorme, pero hay otra amenaza, y esto sí que lo podéis afirmar. Esa gente os ha traído allí, os ha encadenado, y os pide un trato. Un trato en el que no tenéis oportunidad de elegir. Conseguir un objeto a cambio de respuestas, y quizá, la libertad. O quizá a cambio de nada. La protagonista de Cold-Forged Flame vive todo esto en las primeras páginas de esta novella publicada por Tor.com en su estupenda colección de novelas cortas a la que estoy tremendamente aficionado y a la que doy prioridad en mi pila. Textos de entre 60 y 200pgs máximo que son puras delicias en el 70% de los casos.

Pero volvamos con este relato. Marie Brennan es la autora de una popular saga de fantasía sobre dragones, cuyo primer título, A Natural History of Dragons sonó bastante en su día. Por lo que sé, lleva ya 4 títulos publicados en esa saga. Cuando empecé a leer Cold-Forged Flame no reconocía a la autora, y fue investigando para la reseña cuando di con esto. El caso es que esta novela corta es muy original, imaginativa, está muy bien estructurada y aunque es relativamente simple, ha conseguido cautivarme y engancharme. Es simple, tenemos a un personaje que no recuerda nada y es enviada a una misión de la cual tampoco sabe nada. En ese viaje, va recuperando fragmentos de su memoria para llegar a un clímax final que, bueno, podría haber sido diferente. Da la sensación que Brennan deja la puerta abierta a nuevas entregas en este mundo, que, la verdad, se antoja bastante extenso. (Esto está confirmado con Lightning in the Blood, que saldrá el 25 de abril de  2017). La forma de este final quizá no me ha convencido tanto, me ha parecido demasiado deliberado, demasiado obvio. Como si literalmente escribiera un “bueno, hasta el próximo libro, nos vemos luego”. Quitando ese detalle, la obra deja una sensación satisfactoria. Es una historia entretenida, bien manejada, con un ritmo estable que va in crescendo. Da la sensación que Marie Brennan sabía desde el principio cómo, cuándo, y dónde situar a los personajes y situaciones del relato, y eso es cierto que a veces deja entrever los andamiajes del relato. Por otro lado se maneja muy bien para dar pequeñas perlas de información sobre el worldbuilding. En definitiva, una novella muy interesante, que se vuelve adictiva, pero que parece más introductoria hacia algo grande que otra cosa. Yo, desde luego, tengo unas ganas tremendas de seguir con esta saga de Marie Brennan. Un gran descubrimiento.

Nota: esta reseña está dentro de la iniciativa #LeoAutorasFantásticas y #LeoAutorasOct

jueves, 1 de septiembre de 2016

Slipping, de Lauren Beukes


Que soy un admirador del trabajo de Lauren Beukes no es un secreto. Desde que Las luminosas se publicó en castellano por RBA y traducida por Pilar Ramírez, ha sido un descubrimiento que no me ha dejado de dar sorpresas. Broken Monsters (Monstruos rotos, en Siruela), fue una de mis novelas preferidas de 2014. Por lo que al ver que Beukes publicaba nuevo título este año, no podía no hacerle un hueco en el blog. Slipping, como bien dice el título, es una antología de textos de ficción y de no ficción. Hay poemas, relatos, novela corta, y ensayos. Además los géneros son variados, pues hay relatos costumbristas, y otros claramente de ciencia ficción (incluso cyberpunk). El orden de los relatos (tengo la manía de leer las antologías en orden, nunca me salto nada), está especialmente bien pensado, pues crea un discurso muy interesante, además de que la narrativa, según avanza el libro, va mejorando. Si algo me ha sorprendido siempre de Beukes, es su capacidad para tocar diferentes géneros y temas, y transmutarlos en un estilo propio. Ciencia ficción, terror, novela negra, fantasía. La hibridación de géneros es algo que siempre he destacado de esta autora sudáfricana. Y por ello, una antología de cuentos suyos, creo que es la mejor forma de empezar con su obra. Otro punto a favor de Lauren Beukes, es que casi todos sus protagonistas son mujeres y suelen tener el desarrollo de una problemática interior que no suelo leer en personajes masculinos. Es decir, el foco del personaje se centra en otro tipo de problemas personales o de identidad. Los relatos tratan temáticas como corporaciones gubernamentales, los efectos de la televisión o las redes sociales en la cultura, y sobre todo la violencia doméstica o de género. Sumando esto a que sus cuentos suelen ocurrir en Sudáfrica (otros en Japón, o Pakistán), estos elementos la convierten en una autora tremendamente interesante.

«Dehumanizing is not only something that other people do to you. It can be self-inflicted, too. Switch off the light behind your eyes. Focus on the lowest rungs of Maslow. Get through the day, however you can.»

En general, los relatos tienen un tono oscuro, decadente, que muestran ese universo que ya hemos conocidos con Las luminosas o Monstruos rotos. Personajes que sobreviven, personajes rotos, mundos rotos. En cuanto a la parte de no ficción, reconozco que iba con prejuicios, pero me ha sorprendido muchísimo encontrar piezas realmente interesantes, como por ejemplo cómo empezó la autora a trabajar como periodista. En especial el texto titulado All the Pretty Corpses, donde hace una crítica durísima a los medios de comunicación y su manera de exponer a las víctimas de asesinato (en especial mujeres) y cómo esto fue la semilla de su conocida Las luminosas. En definitiva, creo que Lauren Beukes sabe de lo que habla. Son temas sociales actuales que nos afectan a todos, independientemente del país en el que vivamos. Tanto en ficción como en no-ficción, Beukes demuestra ser una autora comprometida con la sociedad. Algo que empiezo a echar de menos en la ciencia ficción actual.

Os recomiendo visitar la web de la autora para ver qué textos entran en la antología, además de más información sobre la obra.

Nota: esta reseña está dentro de la iniciativa #LeoAutorasFantásticas y #LeoAutorasOct

domingo, 28 de agosto de 2016

Leemos a mujeres en octubre





Me siento muy afortunado. Con el post en el que llamaba la atención para reflexionar sobre la poca literatura escrita por autoras que leemos, parece haber conseguido generar debate junto a otros post en otros blogs y bastantes usuarios de Twitter implicados en ello. De ahí ha surgido esta interesante iniciativa a la que no solo me voy a sumar, sino que traigo al blog para difundir. Se trata, ni más ni menos, que de dedicar todo el mes de octubre a leer únicamente a mujeres. Cada blog o lector se hace su selección, y listos. 

La idea es original de IsaCarbaes,Marbaden, Omaira y Doña Sierpe. Aunque si no me equivoco hay bastante más gente apuntada ya. Por ahora el HT que usaremos en Twitter es el de #LeoAutorasOct. Si hay alguien más apuntado a la lista, dejadme en los comentarios o en Twitter el enlace y os pongo por aquí, para poder ir siguiendo los progresos.

Como yo soy "así", no voy a dedicar todo octubre, sino que me voy a saltar un poco la norma y voy a empezar ya. Mi idea es leer desde ya varias obras escritas por mujeres y en octubre dedicarlo únicamente a ello. A finales de octubre haré otro post contando la experiencia y resumiendo las lecturas. Además intentaré reseñar todo lo que lea, de ahí la selección que os traigo:

















Apuntaos, que es gratis y seguro que descubrís autoras sorprendentes. Me doy el lujo de apuntar un par de autoras más que ya he leído pero que podrían haber estado en esta lista: Lauren Beukes y su reciente Slipping Stories, Aranzazu Serrano y su Neimhaim, Naomi Kritzer y su Cat Pictures Please, Ada Palmer y su Too Like the Lightning. Quien dice un par, dice cinco. ¡A leer!