domingo, 24 de febrero de 2013

Corvus Corax


El cuervo es una figura literaria muy común tanto en autores clásicos como contemporáneos, por poner un ejemplo de ambos, tenemos el relato de Edgar Allan Poe, El Cuervo, y luego tenemos la figura tan omnipresente de los cuervos en la saga de Canción de Hielo y Fuego de George Martin.

Es un animal que existe en casi todos los continentes menos en la Antártica y son unos animales de lo más curiosos, por lo que no es de extrañar la cantidad de mitología que se ha creado a su alrededor. Los cuervos pueden distinguir una cara humana de entre una multitud, además prefieren vivir cerca de las ciudades que en el campo.

Son animales empáticos, pudiendo reconciliarse o consolar a otros congéneres. Tienen comportamientos con los que ayudan, consuelan a miembros de la bandada que han sufrido un episodio traumático, de cualquier clase. Por lo tanto ya no es solo la empatía sino el ofrecer consuelo psicológico, algo solo visto hasta ahora en los mamíferos. Esto crea lazos más o menos fuertes entre ellos depende de si ese cuervo es con quien suelen pelear  o el cuervo con el que suelen empatizar. Los cuervos por lo tanto viven en grandes familias. Se ha descubierto que hay cuervos que son más populares o conocidos entre su clan que otros ya sea por actitudes dominantes o mediante el engaño. Algunos de estos animales fingen acciones para robar la comida de sus congéneres.

Otra característica sumamente interesante es que crean sus propias herramientas, no solo resuelven puzles si no que aprovechan objetos del entorno para resolverlo. Además estos animales tienen algo muy sorprendente: tradiciones y algo así como respeto hacia los muertos.

Por lo tanto no es de extrañar que estos animales surjan en el imaginario colectivo de novelistas, que los plasman con sus diferentes metáforas, pero siempre como un animal inteligente y a veces retorcido. Ya aparece en la Biblia donde Noe suelta al cuervo para ver si las aguas han bajado, y este no vuelve y en otro relato le llevan alimento a Elías. En la cultura nórdica se usaba el símbolo del cuervo en las velas. Ragnar Lodbrok usaba un estandarte con una bandera y un cuervo bordado y la leyenda dice que si la bandera ondeaba al viento, Lodbrok ganaría la batalla. En la mitología, Hugin y Munin son los cuervos que se apoyan en los hombros de Odín y le informan de todo lo que ven y oyen, son sus mensajeros. Hugin era la reflexión así como Munin era la memoria. Curiosamente en Poniente, el universo de Canción de Hielo y Fuego, no vemos a las típicas palomas mensajes, sino que los cuervos son los mensajeros, como si de una referencia a esta cultura nórdica se tratara.

Hugin y Munin junto a Odín.

Debido a que los cuervos son omnívoros, y por lo tanto carroñeros, se les asocia con la muerte, en Suecia representan a los fantasmas de los muertos y en Alemania a las almas de los condenados. También son representativos de la mitología celta, la germánica, la griega, donde Apolo estuvo un día enamorado de la princesa Coronis, hija del rey Flegias, que confió a un cuervo blando el cuidado de velar por ella (Martin también usa cuervos blancos para los mensajes más comprometidos en CdHyF), pero el cuervo blando se descuidó de su vigilancia y Coronis se dejó seducir por un mortal llamado Ischys, por lo que Apolo entró en cólera matando a la joven que le revelo ser madre de un hijo suyo no nato: Asclepio, confiado al centauro Quirón para su educación… pero esto ya se nos va de madre. Incluso en la cultura esquimal el cuervo ocupa un lugar importante donde se le considera el antecesor de los hombres y el animal que trajo luz a los hombres y creó la vida.



Shakespeare en su obra Otelo y Macbeth menciona al cuervo abundantemente. Pero no solo en literatura de drama o de fantasía, donde los mitos están al pie del cañón, Asimov da presencia notoria al cuervo en su saga La fundación. Podríamos hacer una larga lista de autores conocidos y la aparición de cuervos en sus obras (El hobbit de Tolkien, Jonathan Strange & Mr Norrell de Susanna Clarke, en un relato de Dickens titulado Barnabé Rudge,…) pero para ilustrar más gráficamente la curiosidad que siempre ha suscitado al imaginario colectivo de la humanidad, os dejo con algunos vídeos y documentales muy interesantes.




Trailer de un gran documental

 
Unos cuervos divirtiéndose con la nieve, fijaos en como la prueban, se revuelcan y se regocijan en su esponjosidad, alucinante.

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