domingo, 28 de agosto de 2016

Leemos a mujeres en octubre





Me siento muy afortunado. Con el post en el que llamaba la atención para reflexionar sobre la poca literatura escrita por autoras que leemos, parece haber conseguido generar debate junto a otros post en otros blogs y bastantes usuarios de Twitter implicados en ello. De ahí ha surgido esta interesante iniciativa a la que no solo me voy a sumar, sino que traigo al blog para difundir. Se trata, ni más ni menos, que de dedicar todo el mes de octubre a leer únicamente a mujeres. Cada blog o lector se hace su selección, y listos. 

La idea es original de IsaCarbaes,Marbaden, Omaira y Doña Sierpe. Aunque si no me equivoco hay bastante más gente apuntada ya. Por ahora el HT que usaremos en Twitter es el de #LeoAutorasOct. Si hay alguien más apuntado a la lista, dejadme en los comentarios o en Twitter el enlace y os pongo por aquí, para poder ir siguiendo los progresos.

Como yo soy "así", no voy a dedicar todo octubre, sino que me voy a saltar un poco la norma y voy a empezar ya. Mi idea es leer desde ya varias obras escritas por mujeres y en octubre dedicarlo únicamente a ello. A finales de octubre haré otro post contando la experiencia y resumiendo las lecturas. Además intentaré reseñar todo lo que lea, de ahí la selección que os traigo:

















Apuntaos, que es gratis y seguro que descubrís autoras sorprendentes. Me doy el lujo de apuntar un par de autoras más que ya he leído pero que podrían haber estado en esta lista: Lauren Beukes y su reciente Slipping Stories, Aranzazu Serrano y su Neimhaim, Naomi Kritzer y su Cat Pictures Please, Ada Palmer y su Too Like the Lightning. Quien dice un par, dice cinco. ¡A leer!






miércoles, 17 de agosto de 2016

No leo suficiente literatura escrita por autoras

Ilustración de Rovina Cai para el relato A Fist of Permutations in Lightning and Wildflowers, de Alyssa Wong 

El título es claro, no leo suficiente literatura escrita por autoras. Esta reflexión viene de largo. No leo suficiente literatura (fantástica) escrita por mujeres. Y pongo fantástica entre paréntesis porque no leo apenas literatura realista o de otros géneros. El caso es que el tema olimpiadas y el sexismo ha sido como una gota que ha colmado el vaso y me ha hecho reflexionar. Normalmente, pienso, me considero alguien feminista aunque no activo en ello. ¿Pero lo soy inconscientemente, o no? Desde luego, si voy a Goodreads y hago recuento de las lecturas totales y las divido entre hombres y mujeres, puedo ver que tengo una clara predisposición inconsciente para escoger autores hombres. ¿Esto es así? Quizá no sea exactamente esto sino la cantidad de hombres y mujeres publicados. Pero vamos por partes, primero los datos de mis lecturas.

Para el recuento, he quitado cómics/novelas gráficas y antologías, ya que a menos que sea una antología clarísima como Alucinadas, suele haber de todo. Ciñámonos a relatos, novellas, y novelas:
De 90 lecturas totales, 24 son de autoras. Estos son los libros de autoras que he leído este año:

  • Too Like the Lightning, de Ada Palmer
  • Slipping, de Lauren Beukes
  • The Fisher Queen, de Alyssa Wong
  • Pétronille, de Amelie Nothomb
  • The Dream-Quest of Vellitt Boe, de Kij Johnson
  • The Stars are Legion, de Kameron Hurley
  • Vigil, de Angela Slatter
  • Vanth, de Cristina Jurado
  • Ninefox Gambit, de Yoon Ha Lee
  • Midnight & Moonshine, de Angela Slatter, y Lisa L. Hannet
  • Viaje a la costa, de Kazumi Yumoto
  • Every Heart is a Doorway, de Seanan McGuire
  • Madeleine, de Amal El-Mohtar
  • Las primeras quince vidas de Harry August, de Claire North
  • Our Lady of the Open Road, de Sarah Pinsker
  • Hungry Daughters of Starving Mothers, de Alyssa Wong
  • Stone Hunger, de N. K. Jemisin
  • The Fifth Season, de N. K. Jemisin
  • Binti, de Nnedi Orokafor
  • La misión del bufón, de Robin Hobb
  • La casa de la muerte, de Sarah Pinborough
  • El silencio de las sirenas, de Beatriz García
  • Galatea, de Melisa Tuya
  • Estación once, de Emily St. John Mandel
Esto supone un 26% aproximadamente de las lecturas totales. Cuando fui consciente de este dato me quedé asombrado. Yo mismo creía ser consciente de leer "muchas autoras". Por lo menos tantas como autores, un 50/50. Obviamente esto no es así. Jordi Balcells comentaba en Twitter que en el último Visiones 2016 se había conseguido un 33% de autoras y que era ya todo un logro. Me sigue pareciendo poco. ¿Pero por qué ocurre esto? Desde luego yo no voy pensando "voy a leer a un buen macho que seguro que ha escrito algo bueno". ¿Es por la oferta? ¿Por la publicidad?  Basándonos en un ejemplo muy concreto, de las autoras arriba expuestas, ¿cuántas son nacionales y cuantas internacionales? Tan solo he leído a tres autoras nacionales: Cristina Jurado, Melisa Tuya, y Beatriz García. Es decir, hay otro problema implícito aquí, pero que viene a reflejar un ejemplo reducido de lo anterior. La oferta en inglés, o de autoras internacionales, es mucho más amplia y accesible. Por ejemplo, las obras de Cristina y Melisa están publicadas en editoriales muy pequeñas, y la de Beatriz en una independiente igual de pequeña (aunque más conocida). ¿Cuántas autoras de fantástico hay fuera del nicho? ¿Rosa Montero, y Cristina Fernández Cubas (por mencionar dos)? Creo que esto se puede extrapolar con las lecturas de autoras y autores.

Si ahora vais a la librería, a la sección de fantástico, ¿cuántas autoras y autores encontráis? Y ojo, no hablo de juvenil, género que parece ser el modo más sencillo de ser autora y publicar fantástico (malditos tópicos), sino que me refiero a literatura fantástica adulta (sin ánimo de menospreciar al juvenil, que os veo venir). 

La solución no es sencilla, y aunque hay un grupo cada vez más grande de personas del mundillo editorial que luchan por igualar las cosas, el problema base radica en la educación. Hace falta concienciar y enseñar a ser consecuente. No se trata de "yo leo lo que me apetece", que está genial, sino de ser conscientes de que quizá lo que nos apetece es siempre lo mismo. Que quizá vivimos en una zona de confort maravillosa pero que cierra las puertas a otras posibilidades. Yo mismo leo lo que me apetece, y trato de ser consiente de que quiero leer un poco de todo, ser equitativo, y ya veis el resultado final.


Mariano Villarreal apuntaba bien otros debates a los que entraré seguramente más adelante, como por ejemplo el de leer más editoriales pequeñas, más autores nacionales y en general, llevar el debate al resto de minorías en la literatura.  ¿Lo leemos porque queremos, o porque es lo que se ofrece? ¿Cómo podemos cambiar la oferta de mercado para que sea equitativa? El mensaje final creo que queda claro: hay que ser más conscientes y consecuentes con lo que leemos. En definitiva, ¿qué opináis? ¿Os ocurre lo mismo? ¿Creéis que es un problema generalizado?