jueves, 21 de septiembre de 2017

Experimental Film, de Gemma Files


Debido a mi afición a ChiZine (culpa de Manuel de los Reyes), los autores más sobresalientes de terror (y hablo de terror más contemporáneo, más puntero) no me son desconocidos (por lo menos no muchos). A Gemma Files la conocí en 2013. En 2014 me leí su sobresaliente antología de relatos We Will All Go Down Together, y ese mismo año compré todo lo publicado por la autora, que incluía una trilogía wester-oscura-terror y Experimental Film. La leí, me impresionó, y ya. Por razones de tiempo, ganas y memoria, no reseño todo lo que leo. Ojalá. Si vierais mi blog, repleto de borradores (diría que tengo más entradas en borrador que publicadas). Entonces una editorial nueva, pequeña, liderada por dos editoras al más puro estilo Fata Libelli (asociación totalmente personal), llamada La Biblioteca de Carfax, anuncia, con un portadón impresionante, que van a publicar no solo a Gemma Files, sino Experimental Film, novela nominada al Shirley Jackson y hasta la fecha la novela de Files que más me ha gustado. Y como releer me encanta, pues allá que me lancé. Y ha sido redescubrir a Gemma Files. Porque leer en nuestro idioma materno tiene una connotación y una conexión que no consigues nunca leyendo en un idioma extranjero, por mucha práctica que tengas.

Experimental Film nos cuenta la historia de Lois Cairns, una profesora de Toronto experta en cine en un momento delicado de su vida a nivel psicológico. Lleva varios años desempleada tras ser despedida por recortes, y sobrevive como puede escribiendo para revistas. A nivel familiar, Lois es madre de un niño autista, Clark. Él no puede comunicarse, por lo que la frustración que se va generando en Lois incrementa a cada día que pasa. Un día Lois asiste a un festival de crotometrajes donde se proyecta a partir de una cinta recuperada, la Dama del Mediodía (Polednice). Lois comienza a obsesionarse con estas cintas creyendo que podría reflotar su carrera profesional como experta en cine e investigadora de la autora de las cintas, Iris Withcombe (la cual desapareció de viaje a Toronto). Experimental Film es puro terror psicológico sobre fantasmas, pero esos fantasmas que podemos ver en películas como Babadook, donde la amenaza viene de dentro, de la propia familia, de los lugares más íntimos. Lois es un personaje increíblemente humano, repleto de fallos y claroscuros con el que empatizamos fácilmente. La inmensidad del fracaso ante el que se ve abocada Lois es tremendamente familiar, esas falsas promesas de juventud que nos deja ante un futuro desolador, con acumulaciones de facturas, responsabilidades y aislamiento. Lois se ve inmersa en una espiral de depresión, instigada por la relación con su hijo Clark. La relación de madre e hijo está resuelta de un modo muy interesante que genera algunas de las escenas más angustiosas de la obra. Pero como el propio título indica, Experimental Film va sobre cine, sobre pelis malditas, sobre leyendas urbanas, y la propia Gemma Files estructura la novela a un nivel semi-metaliterario, como si jugara con las piezas de la propia obra al montarla, del mismo modo que lo haría al recomponer los pedazos cortados de una cinta. Pasado y presente se ven desencajados en piezas que Lois trata de encajar con desesperación, pero al mismo tiempo nos mantiene enganchadísimos a la obra. Quizá un lector menos aficionado al cine underground o a las leyendas que rodean a los films se pueda sentir algo desanimado con el inicio de la lectura, pero me pareció una puerta de entrada maravillosa y una gran declaración de intenciones. De hecho, el inicio es de mis partes preferidas de toda la novela.



La novela está plagada de detalles que crean una atmósfera desasosegante, también tendremos cameos sobrenaturales (por supuesto, ¿qué esperabais de una novela sobre cine maldito?). Otra de mis partes preferidas de la obra podría ser la Casa Vinagre. En este lugar, Withcombe rodó sus misteriosas cintas, y ya os podéis imaginar la de cosas que pueden llegar a ocurrir en el interior. Quizá cabe hacer justicia al recalcar que el tono y el ritmo de la novela decaen un poco hacia el final de la segunda mitad de la novela, perdiendo levemente esa angustia y enganche de la propia historia. Pero que esto no os desanime, me parece una novela más que recomendable y muy notable. Un tremendo ejercicio narrativo sobre la angustia de ser madre en un mundo donde las personas somos menos que números. Porque si de algo va Experimental Film es de las expectativas de la maternidad truncadas por la realidad. No hay cunas de algodón rosa. La maternidad es jodida, es dura y es complicada. Y mucho más cuando estás sola y no tienes trabajo. A partir de ahí, la obsesión por lo que sea es una semilla que brota con gran rapidez. Con peligrosa rapidez. Una vía de escape. Experimental Film recoge gran parte de los elementos que le pido a una buena novela de terror. Es más, tiene todos los elementos que busco en una buena novela: personajes interesantes, misterios, una trama sólida, y un buen ritmo. 

7 comentarios:

  1. Ya leí otra crítica recomendándolo ... va a haber que comprarlo y leerlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Genial, ya contarás qué te parece cuando lo termines :D

      Eliminar
  2. Gracias por la reseña pero esta vez dejo pasar la novela porque no me atrae nada de nada.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Estupenda reseña. Para mí lo mejor es el entorno y las circunstancias de la protagonista: muy, muy interesantes, se hace todo muy cercano. Al final se vuelve algo renqueante y convencional (entre bastantes comillas), pero la he disfrutado, sí señor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Alberto. La verdad es que es una gran novela a pesar de lo que comentas (y comento).

      Eliminar
  4. Coincido totalmente en todo. Lois Cairns se te mete tanto en la piel y en la cabeza que llega hasta a doler en algún momento. Puede que la trama principal se alarga al final desde que pierde el gancho, pero "disfrutar" del desarrollo de Lois es brutal.

    ResponderEliminar